sábado, 12 de julio de 2014

Chapitas de botes de refrescos y calorías

Con las chapitas que sirven para abrir los botes de refrescos hay gente que hace diferentes trabajos manuales. Guardar estas chapas a una persona que se dedica a ello me ha servido como ejercicio para saber aproximadamente cuantos botes de refresco me puedo beber en un año.

Imagen de manualidades.facilisimo.com

Da la casualidad que hace justo seis meses empecé a guardar en una bolsita las chapas, únicamente las de los botes que consumo durante el día y hoy me ha dado por contarlas: 99 chapitas. Además de éstas, en casa consumo prácticamente otro tanto en botes de refresco.

Las 99 chapitas

Unos números simples sacan un resultado de unos 400 botes de refresco al año. Sin contar lo que se puede beber en bares de vez en cuando, aunque no los frecuento mucho, o lo que bebes comiendo si sales un día por ahí, de visita a casas de amigos, etc. Vamos, que estos números son tirando por lo bajo.

En el lado económico, a una media de 0,50€ por bote me dan 200€ anuales en refrescos. Que puede no ser o parecer mucho. Hay que tener en cuenta que la mayoría de las veces adquiero los botes en supermercados, pero si vas "al chino" o a una máquina expendedora los precios pueden subir desde los 0,80€ a, rozando, los 2€

Pero por el lado de las cantidades que ingiero igual un experto podría decir algo y no muy positivo:

400 botes a 0,33 cl. dan 132 litros de refresco. Prácticamente solo bebo la bebida de cola de la chispa de la vida, aunque llevo unos meses que me he pasado a su competencia.

Cada bote tiene unas 140 calorías, que son 56000 calorías/año y, dependiendo donde mires, necesito entre 2500 y 2600 calorías al día. Así que, en refrescos, consumo en un año las calorías recomendadas para 22,5 días. No entro a comentar, aunque está claro, que estas calorías aportadas por los refrescos no son las más recomendadas.

Y con esto se termina el texto chorra del día.

P.D: Creo que me costará dejar de beber refrescos.

viernes, 22 de noviembre de 2013

Mac OS X: Cuando la cola de impresión impide que el ordenador entre en reposo.

Yo no apago nunca el Mac, simplemente lo pongo en reposo, pasando periodos de semanas así sin ningún problema. Pero de vez en cuando se niega a entrar en este estado y, al menos en mi caso, está causado al quedarse algún documento en la cola de impresión de la impresora. Esto ya me ha pasado en varias ocasiones y, la verdad, es que desconozco si es culpa del driver de la impresora, una Epson SX235W, o es un comportamiento habitual del sistema operativo.

La forma de solucionar este problema es muy sencilla, aunque de primeras, si no sabes de dónde viene, te hace dar más vueltas que un perro a un árbol.

Abrimos las "Preferencias del Sistema", nos vamos a "impresoras y escáneres" y desde ahí pulsamos el botón "Abrir cola de impresión". Vemos si hay algún documento pendiente,  que se haya quedado en el limbo por haber perdido la conexión con la impresora o cualquier otro motivo y, simplemente, lo cancelamos pulsando en la "X" a la derecha del documento. Problema solucionado.
 




lunes, 30 de septiembre de 2013

Mac OS X: Limpiando la basura que deja Mega en Chrome

Hoy he detectado al utilizar el hosting de ficheros Mega junto con Google Chrome (En mi caso en Mac OS X) que cuando la descarga falla y se queda bloqueada a medias, algo que a mi al menos me sucede con más frecuencia de la que quisiera, Edito: ... no se eliminan los ficheros temporales del contenido ya descargado y se queda almacenado en la carpeta del navegador, además del fichero en la carpeta de descargas o de destino elegida.

Esto con ficheros pequeños es inapreciable, pero si descargas ficheros de 3 ó 4 Gigas y se te queda bloqueado al 50% el peso del fichero basura que queda es bastante apreciable.

Borrar esta basura es sencillo, basta con ir a la carpeta:

~/Library/Application Support/Google/Chrome/Default/File System/001/t/00

y eliminar los ficheros de esa carpeta sin ningún remordimiento (No se olvide vaciar la papelera después). En mi caso tenía almacenados 9,6 GB.


El navegador Chrome tiene una opción que se llama "Borrar datos de navegación" y dentro de estas opciones la casilla "Cache", pero yo no he conseguido que al ejecutar esta opción limpie los ficheros mencionados.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Bricolaje iMac: Cambiando el disco duro

Este artículo no es una guía "gurú" de como arreglar un Mac, pero sí quiero reflejar los síntomas que fueron apareciendo en el ordenador y lo que hice, desde un punto de vista "no tengo ni puñetera idea de lo que pasa" para solucionar el problema, por si a alguien le sucede lo mismo y no sabe por dónde le pueden venir los tiros.

Mi Mac ya tiene algunos años, es de mediados de 2007 aunque lo adquirí cuando sacaron la nueva gama en 2008, y me beneficié de un descuento. De todos los ordenadores que he tenido es con el que estoy más contento, incluso más que del MacBook Pro de 2011.

Características del iMac

Hasta hace no mucho estaba tal cual de fábrica, pero con la salida de, no recuerdo, si Lion o Mountain Lion amplié la memoria RAM del giga que traía de serie a los 3 Gb.

El caso es que desde hace una temporada noté una caída del rendimiento bastante acusada. Esto pasaba especialmente a la hora de realizar operaciones de lectura/escritura en el disco duro.

Lo primero que hice fue optimizar el sistema con algún pequeño truco. Mejoró el rendimiento al ejecutar menos procesos en el arranque y en segundo plano, pero el problema seguía latente y progresivamente se ha incrementado. El siguiente paso fue revisar el hardware del equipo con programas indicados para esta tarea, por ejemplo TechTool Pro. Y los resultados, especialmente del disco duro que daba S.M.A.R.T. eran óptimos, indicando incluso un estado "como nuevo".

Reinstalé el sistema operativo OS X, algo que no suele ser necesario en estos ordenadores, suele bastar con crear un usuario nuevo y migrar nuestros datos para que todo vuelva a ir como la seda, pero no dio los resultados esperados.

El ordenador, arrancando por Firewire con un sistema Snow Leopard instalado en un disco duro externo funcionaba como un tiro, siempre que no se hiciesen operaciones en el disco duro del Mac. Ya como última idea ejecuté un programa que mide la velocidad de lectura y escritura en los dispositivos de almacenamiento, en este caso Blackmagic Disk Speed Test y el resultado era deprimente: 1 MB/S de escritura y 5 MB/S de lectura. Para hacernos idea, una vez cambiado el disco duro por uno nuevo, las pruebas dan 169 MB/S de escritura y 163 MB/S de lectura.

Resultados test de velocidad con el disco duro nuevo

Mi duda, ante la información positiva de S.M.A.R.T. comentada antes, era si el problema vendría del disco duro o del interface de transferencia SATA. Lo más obvio y quizá lógico era lo primero y se soluciona con la sustitución del disco. Al no tener claro si era este y aprovechando que tenía uno viejo por casa me propuse cambiarlo y probar y, en caso de funcionar, comprar uno nuevo para sustituir el averiado.

La primera cuestión es desmontar un Mac, el único tornillo visible es el de la tapa de la memoria RAM., aunque realmente no es tan complicado como parece. Por suerte Internet está lleno de tutoriales buenos y menos buenos y con una búsqueda di con la página IFIXIT que está llena de manuales para reparar o ampliar los dispositivos de Apple. En ella tienen uno para sustituir el disco duro de un iMac como el mío, con vídeo y fotos y descripciones muy claras. Siguiendo esas indicaciones y con un poco de habilidad y paciencia no es difícil. Ya había sustituido hace años otro disco duro en mi primer Mac, el modelo "lamparita", y no había sido complicado.

De todo el proceso destacaría dos cosas:

A lo que tenía más respeto en este caso era a retirar el cristal que hay delante de la pantalla, por miedo a romperlo. Creía que estaría a presión o sujeto con algún enganche y que habría que aplicar fuerza para extraerlo, pero todo lo contrario. Va sujeto con imanes, así que, una vez con las ventosas acopladas según el tutorial, no hay que tirar con fuerza, simplemente con determinación. Con el ordenador tumbado hacemos como que queremos levantarlo tirando de las ventosas uniformemente y sin brusquedad y saldrá solo. El ordenador no se moverá de la superficie en el que lo tengamos tumbado por su simple peso.

El iMac "destripado" y con mucho polvo en la zona de los ventiladores.

Y luego están las herramientas necesarias para su apertura. Realmente no son especiales, con tres destornilladores desmontamos todo: uno de cruz para el tornillo de la tapa de la memoria y dos Torx del 6 y del 8. El primero es común tenerlo en casa, pero los Torx, aunque suelen venir en los típicos maletines llenos de puntas, la medida más pequeña habitual es el número 10 ya que las de menor tamaño suelen ser más para electrónica y no las incluyen. En la ferretería me podían traer por encargo un pequeño maletín con ellas, pero, además de la tardanza y que me duplicaría muchas herramientas que ya tengo, el coste era de unos 17€, algo que me parecía elevado para mis necesidades. Teniendo en cuenta que los voy a usar poco o nada después de esto.

Así que el  recurso para los MacGyver eventuales es acudir a la tienda del chino. Por 2€ un estuche con los destornilladores necesarios más otros cuantos. Está claro que si tienes que estar todo el día utilizándolos la calidad que tienen no da para ello, pero para retirar veinte tornillos media docena de veces, sobra.

Caja de destornilladores "MacGyver"
Desmontado el ordenador, probé el disco duro viejo e hice el test de velocidad, arrojando resultados más satisfactorios: 50 MB/S de escritura y parecido en lectura. No era para tirar cohetes pero el disco duro era bastante antiguo y con esto ya confirmaba que el problema de velocidad del disco duro original era suyo y no del interface.

En la tienda de informática del barrio adquirí un disco duro de 1 Tera de capacidad, con lo que he incrementado la capacidad de almacenamiento desde los 320 GB. que tenía. Este disco duro, un Seagate a 7.200 Rpm. es ligeramente más ruidoso que el de serie, un Western Digital, pero tampoco es apreciable a no ser que afines mucho el oído.

Una vez montado otra prueba de velocidad arrojando los resultados de la captura que hay más arriba. Para todas las pruebas he usado un sistema instalado en disco duro Firewire, Snow Leopard, que tengo siempre preparado en un disco duro viejete de no mucha capacidad, pero que viene fenomenal para estas cosas o para hacer probatinas. Cierre del ordenador, teniendo especial cuidado de volver a conectar los cables que hemos soltado de los conectores: micro; monitor; sensores de temperatura, y a reinstalar Mountain Lion en el disco nuevo y recuperar los datos. Por norma y malas experiencias anteriores con otros discos duros hago copia de seguridad con bastante frecuencia de todos mis ficheros con Time Machine.

Un consejo: para probar el nuevo disco duro yo lo he hecho sin cerrar el ordenador completamente, tal como se ve en la foto de abajo. Así si nos hemos dejado algo sin montar, un sensor por ejemplo, no tendremos que volver a quitar todo de nuevo. Con sujetar el monitor al chasis con un tornillo en cada esquina sobra.

Un dato: El disco duro averiado tenía más de 20.000 horas de funcionamiento. Unos 835 días completos.

Conclusión: He perdido la mañana entera haciendo esto, pero de llevar el ordenador al servicio técnico oficial de Apple probablemente me habría costado hacer lo mismo unos 200€ a ojo y al final entre disco duro y herramientas me he gastado 65€. Además de que como me gusta trastear he pasado un rato entretenido y he aprendido algo nuevo.

Y el último consejo: ten siempre copias de seguridad de tus datos importantes. Con Time Machine es muy sencillo y no nos da trabajo. Yo he tenido suerte y en esta ocasión el disco duro ha ido fallando poco a poco, ha tardado meses y no ha dejado de funcionar del todo, pero en otras ocasiones que me ha pasado a lo largo de los años sí que han fallado sin previo aviso y es una faena.

Probando el disco duro nuevo antes de cerrar el ordenador del todo.

sábado, 13 de julio de 2013

Receta: Gazpacho

Hoy toca una receta que viene muy bien para combatir los calores del verano: Gazpacho. Se trata de una sopa fría y es muy sencilla de preparar. En apenas 15 minutos la tendremos lista.

Supongo que de un alimento tan popular habrá tantas variantes en su receta como gente que la hace, pero yo lo preparo de la siguiente forma:


Ingredientes:

  • Un kilo de tomates maduros (unas cinco unidades de buen tamaño)
  • Medio pimiento verde.
  • Un trozo de pepino.
  • Un diente de ajo.
  • La miga de tres rebanadas de pan o dos rebanadas de pan de molde (quitando la corteza)
  • Aceite de oliva (Como un dedo de un vaso de agua)
  • Vinagre (al gusto, yo pongo como una cucharada)
  • Sal.
  • Agua (400 ml.)
Con los anteriores ingredientes me sale, aproximadamente, litro y medio de Gazpacho.

Empezamos troceando los ingredientes y añadiéndolos a un bol para batirlos: la miga de pan; el tomate, quitando el podúnculo con la punta de un cuchillo; el trozo de pimiento verde; el pepino (yo no hecho mucho porque no me gusta en exceso y le quito la piel) y el diente de ajo, sin piel. No importa mucho como lo troceemos, simplemente de un tamaño adecuado para la batidora.

Luego añadimos el aceite de oliva, el vinagre y el agua, yo la pongo fría, y podemos añadir más o menos dependiendo de si queremos que nos quede más o menos líquido el gazpacho. Salamos al gusto.

Con una batidora batimos todo con cuidado para que no salpique, manteniendo la batidora lo más cerca del fondo del bol posible, sin sacarla mientras la tengamos en funcionamiento.

Cuando esté todo reducido a líquido y no tengamos trozos de las verduras probamos y rectificamos de sal si es necesario. Filtramos, utilizando un colador, y lo metemos en la nevera hasta que esté frío.

Yo lo guardo en una botella y me tomo el Gazpacho bien fresquito bebido en vaso cuando me apetece, para lo cual no hago el Gazpacho muy espeso. Me suele durar dos o tres días.

Pero también se puede comer a cuchara y se suelen poner "tropezones". Para ello se pica fino pimiento verde; pepino; cebolla y pan en cuadraditos y cada uno añade lo que más le gusta.